En Solete queremos
Queremos que nuestro centro sea para la niña- niño su segunda casa, manteniendo un clima de afecto, confianza, bienestar y seguridad.
Queremos que las niñas y los niños sean felices y se desarrollen en todas sus posibilidades. El objetivo es contribuir al desarrollo constante y equilibrado de todas las posibilidades en cuanto a su formación física, cognitiva y afectivo-social.
Queremos atender todas las necesidades: afectivas, físicas, de exploración y juego…, potenciando y valorando sus capacidades, respetando sus intereses y las diferentes formas de expresión, serán los protagonistas directos del aprendizaje. Los niños y niñas van a aprender a través de su propia interacción, sacando sus propias conclusiones y realidades, formándose así nuevos esquemas de aprendizaje.
Queremos proporcionar un entorno en el que niños y niñas se sientan seguros y desarrollen todas sus capacidades. Personalizar las relaciones con las niñas y los niños estableciendo lazos de afecto y cariño. Ser reconocido y valorado crea un clima seguro, refuerza la autoestima y facilita el aprendizaje (Importancia de intercambios afectivos positivos).
Así trabajamos
Todos los días comenzamos las actividades con una asamblea, facilitando la creación de sentimiento de grupo y ofreciendo estabilidad a niños y niñas, convirtiéndose en una rutina más, favoreciendo el intercambio de opiniones y la puesta en práctica de habilidades sociales que estimulan la comunicación (escuchar, pedir permiso para intervenir…).
En nuestro centro hacemos uso especialmente de materiales reciclados, materiales de la naturaleza y materiales poco estructurados, ofreciéndoles la oportunidad de desarrollar la imaginación, experimentar distintas texturas y pesos, manipulando objetos reales, favoreciendo el desarrollo sensorial en todos sus aspectos e iniciándoles en diferentes usos de un mismo objeto.
Las actividades tendrán que captar su interés, para ello usamos recursos nuevos o impactantes para sorprenderlos (educar en el asombro).
Las actividades son programadas para cada día, pero si sucediera algún acontecimiento que captara especialmente la atención de los niños y niñas (tormenta, lluvia…), trabajaremos desde ese centro de
interés.
Las familias serán informadas del desarrollo de sus hijas-hijos trimestralmente y en cada Unidad Didáctica se les informará de los contenidos que vamos a trabajar, y se les tratará de implicar en los objetivos propuestos.
Consideramos que desde que los niños y niñas entran en la escuela están aprendiendo, por lo tanto, cada momento del día, cada circunstancia…será aprovechada para trabajar.
Uno, dos y tres… ¡A aprender!
Nuestro enfoque se orienta hacia una educación integral, tratando todos los aspectos del desarrollo infantil de manera global y adecuada a su nivel en un clima de libertad.
Ponemos a su alcance todo tipo de recursos y materiales plásticos, musicales, dramáticos…, facilitando así la entrada a los mundos del arte, de la comunicación y de la expresión de sentimientos y emociones. Establecemos un ritmo para cada rutina que se repetirá cada día de la misma manera y en la misma franja horaria, aportándoles seguridad y tranquilidad.
Nos basamos en la educación en positivo, facilitando la creación de una imagen saludable de sí misma/o y de los demás.
Promocionamos la autonomía desde los primeros momentos, proporcionándoles seguridad, facilitándoles la adquisición de conocimientos de forma natural e iniciándoles en la resolución de problemas.
Partimos de su interés, para ello utilizamos recursos y materiales novedosos para los niños, niñas, sorprendiéndoles y capturando su atención, educando en el asombro, provocando que se planteen preguntas abriendo así la vía para aprender a aprender.
Cuidamos especialmente las relaciones con los demás. En estas edades se establecen sus primeros vínculos afectivos, por eso nos basamos en una educación en valores, iniciando a la generosidad, al compañerismo y al respeto a los demás, creando un clima de afecto, primando el cariño.
En Solete Consideramos
Consideramos que es muy importante la educación emocional, por eso trataremos el mundo de las emociones básicas, sentimientos y valores a través de cuentos y situaciones cotidianas y cercanas, impulsando así su aún incipiente inteligencia emocional. Poco a poco aprenderán a conocer sus propios sentimientos y emociones.
Consideramos que, para aprender, las niñas y los niños tienen que actuar sobre el mundo: pensar, tocar, manipular, correr, hablar, percibir…pero esta acción sólo tiene valor educativo si ellos están interesados en lo que están haciendo (motivación) y si lo que hacen es adecuado a sus posibilidades y capacidades.
Consideramos el juego como el mejor vehículo de aprendizaje y como una condición necesaria para el desarrollo espontáneo y creativo de niños y niñas.
Consideramos que la educadora más que enseñar debe ofrecer la posibilidad de aprender. Su función es facilitar a los niños y niñas los estímulos y medios necesarios (crear situaciones) para que puedan desarrollarse de forma natural y espontánea, para ayudarles en la búsqueda de su autonomía y en el desarrollo de su independencia con una actitud abierta y flexible en formación permanente.
Favorecemos igualmente las situaciones de convivencia y la libre expresión de los sentimientos como factores que contribuyen al desarrollo equilibrado de la personalidad.
Momentos Especiales
Los conflictos entre niñas-niños en los que trataremos la resolución pacífica de problemas…haciéndoles partícipes del hecho, enseñándoles la aceptación de que no siempre se puede tener lo que se quiere, en la necesidad de mantener buenas relaciones…
Accidentes, en los que trabajaremos las situaciones peligrosas, el cuidado de sí misma/o, la ayuda a los demás y el cumplimiento de unas normas mínimas para evitar situaciones peligrosas, manifestar afecto a los demás.
Los momentos de aseo y comida, en los que se establece una comunicación especial niña-niño educadora, favorecen las relaciones de afecto, les dan seguridad, al mismo tiempo que les aportan autonomía. Estos momentos serán aprovechados también para trabajar los hábitos.
La adquisición de hábitos proporcionará autonomía en las actividades de la vida cotidiana (comer, dormir, quitarse la ropa, lavarse manos…) y desarrollará su autoestima.
Para la consecución de algunos hábitos consideramos que hay que tener claro que lo más apropiado es buscar actividades que los niños y niñas puedan realizar, es decir, que sean apropiadas para su edad y momento madurativo. La educadora debe tener una actitud positiva y relajada. Se debe explicar qué tiene que hacer y cómo lo tiene que hacer, de manera clara, con pocas palabras, en un ambiente relajado y sin prisas. Las niñas y los niños son lo que experimentan, siendo nosotras su mejor ejemplo.
La actitud de la educadora debe ser siempre amable y empática, así establecerá una relación afectiva y de confianza que les proporcionará a los niños y niñas la seguridad necesaria y disminuirá el miedo al error.
Galería
“Aprender jugando es sembrar confianza para toda la vida.”
Dónde Estamos
Calle de Teniente Martín Bencomo, 13
38004 Santa Cruz de Tenerife
(Encima del Parque García Sanabria y
a 150m del Hotel Mencey)
Contacto
922 286 158
659 778 894
martarrdiez@gmail.com